Para muchos Belice sigue siendo un misterio, un trocito de tierra en Centroamérica que pasa desapercibido. Tan pequeño como cautivador, Belice es un país lleno de contrastes que se agrupan de manera muy interesante. El viajero queda atrapado con Belice.

Desde México, donde resido, la sensación es de “¿para qué viajar a Belice? es muy pobre y peligroso…”. Los que hemos cruzado la frontera sabemos que esas opiniones a veces vienen de personas que ni fueron. Belice enamora a la mayoría de los viajeros, una joya de destino.

Belice es pequeño, pero lleno de contrastes y con una naturaleza envidiable. Es el país de Centroamérica con más cavernas, de hecho Belice es como un queso de gruyère, donde podrás recrearte en las profundidades del Planeta. Sus apenas 300 kilómetros de norte a sur y los 120 kilómetros del Caribe a Guatemala, hacen que sea cómodo de recorrer. Su insfraestructura es escasa, pero las pocas carreteras que cruzan el país son suficiente, además de transcurrir por paisajes hermosos.

Es el único país de Centroamérica con una sola costa, la caribeña, que forma parte del arrecife Mesoamericano, el segundo más grande del Planeta. Una costa espectacular donde viven manatíes, tiburones ballena, mantaraya…  arrecifes espectaculares, cayos de ensueño y fauna marina para alucinar. En la costa y en los cayos residen la mayoría de criollos y garífunas, la cultura negra que marca el tranquilo paso de la costa beliceña.

Esta tierra originaria del maya, donde descubrirás antiguas ciudades impresionantes, se ha ido nutriendo de etnias de mundos dispares: los mayas (mopanes, quechí y yucatecos), los mestizos (descendientes de europeos y amerindios), los criollos o morenos (descendientes de europeos y africanos forman el grupo más grande de un 30%), los garifunas (descendientes de amerindios y africanos), los hindúes y chinos (la mayoría taiwaneses), pertenecientes a colonias británicas que vinieron a trabajar a la British Honduras Company (lobbys de antes), los menonistas que arrelaron en distintos países americanos huyendo de Europa en el s.XVII, además de expatriados de otros lugares como Estados Unidos o Europa. Todos forman el atractivo mapa étnico de Belice, con una convivencia sana sin mucho contacto entre los grupos..  Si preguntas a la población en general quien se cree como más original de Belice y algo superiores al resto… te dirán garífunas y criollos, estos grupos son los que marcan el carácter del país. Todos ellos forman el mapa de los 350.000 beliceños, el país menos poblado de Centroamérica.

El grupo étnico que más llama la atención del viajero, a pesar de ser sólo el 4% de la población, son los menonitas, difíciles de distinguir de los amish, de menor presencia. Ellos viven bajo condiciones especiales en Belice, con sus iglesias, hospitales y escuelas, libres del servicio militar y de pagar impuestos. Trabajan como ganaderos y agricultores, abasteciendo al país con el 60% de productos básicos. Viven en comunidades aisladas, pero te cruzas con ellos en muchas ocasiones: de repente pasarás una carreta tirada por caballos con personas al más puro estilo del siglo XIX. Fascinante a donde nos llevan las creencias.

En una país de tanta diversidad cultural, es reconfortante ver cómo conviven religiones tan dispares como la menonita, la rastafari, las creencias mayas, el catolicismo, hinduismo… Belice es muy peculiar, con muchos detalles para ir descubriendo en un viaje muy interesante a nivel cultural. Belice es eso, un abanico de culturas, idiomas, costumbres, religiones y comidas ¿Qué viajero no degustaría este atractivo plato?

Grupo de menonitas en Caracol
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • LinkedIn

Grupo de menonitas en Caracol

La mayoría de visitantes que recibe Belice son de Estados Unidos y Canadá. Muchos llegan en grupos organizados y en cruceros. Entre los mochileros va siendo cada vez más popular. La imagen de Belice es el famoso Blue Hole, invitadora carta de presentación para querer conocer mucho más de este pequeño desconocido.

Belice accedió a la independencia, y pertenece a la Commonwealth, desde septiembre de 1981. Un país joven que ha ido creciendo a ritmo caribeño. Con una naturaleza que hace de este país un gran patio de recreo para aquellos que gustan de deportes de aventura, de senderismo, de fauna, de cultura, de diversidad, de fantásticas playas… un pequeño patio donde no me cansaría de jugar, fantástico Belice!

Buen camino,

 

Share This