Visitar cenotes te proporciona una salida de naturaleza a lugares mágicos, estos pozos de agua no dejan de sorprendernos. En la población yucateca de Sabacché ofrecen alquiler de bicis y recorrer la ciclopista que une sus cenotes.

En la Península de Yucatán es cada vez más asiduo que pequeñas comunidades mayas ofrezcan servicios de hospedaje para que el turista pueda viajar la zona de una manera más local. Normalmente se sitúan cerca de puntos interesantes a nivel turístico y tienen ayuda externa económica, ya sea del Estado o de alguna empresa turística privada interesada en este tipo de turismo.

La población de Sabacché aúna muchos puntos: una antigua hacienda en el corazón del pueblo, la cercana antigua ciudad maya de Mayapán y tres cenotes cercanos a la población. De hecho, por temas administrativos, lo dejamos en dos: Calcuch y Tanamax. Desde el pueblo sale una ciclopista que te lleva a los dos, un recorrido de 8 kilómetros.

Para habilitar los cenotes para el uso turístico, normalmente se necesitan unos recursos económicos que las comunidades no tienen. Aquí entra las ayudas externas, y ellos administran sus bienes. El cenote Calcuch (cuello cargador en español) es un claro ejemplo de esta costosa habilitación, con una larga escalera de hierro que viene a ser la escultura más fascinante de la zona.

Calcuch tiene una cavidad enorme para nadar, con raíces adentrándose en el inframundo en busca de agua. Es oscuro por la pobre abertura del cenote, pero el agua es cristalina como acostumbra a pasar en la mayoría de cenotes. La mejor hora para ver cómo penetran los rayos en el lugar son las horas cenitales, de 12 a 14 horas.

Tanamax (ceniza de chile en español) es un cenote que aunque es apto para nadar, es estrecho y no tan apetecible. El lugar es hermosso, y bajar las escaleras hasta la cristalina agua azul, siempre te sacará una sonrisa. A los dos, si no eres de bicicleta, puedes llegar en cómodos paseos desde Sabacché.

Lo bueno de estos cenotes es que no son tan turísticos como otros de la zona, y será por falta de promoción, porque en belleza no es. Así que aprovecha y si puedes nadar solo en el Calcuch te harás un regalo difícil de olvidar. Eso sí, antes de acceder a los cenotes pide permiso a los aluxes, los sigilosos vigilantes de estas tierras mayas.

Buen camino,


UBICACIÓN: Los cenotes Calcuch y Tanamax se encuentran en Sabacché, a 65 km de Mérida siguiendo la carretera dirección Acancech, en el entronque de Tecoh, localiza la señal hacia Ochil.

¿CÓMO LLEGAR EN TRANSPORTE PÚBLICO? De la terminal Noreste de Mérida, sale transporte desde las 6:30 cada hora hasta las 9:30, 11, 13, 14 hrs (1’30″).

HORARIO Y SERVICIOS: de 8 a 17 diario. Hay servicios básicos y rústicos.

PRECIO: 30 pesos

¿QUÉ LLEVAR? Ropa clara y ligera, sombrero, repelente de insectos, protector solar (úsalo después de bañarte), zapatos cerrados y cómodos para protegerte de las picaduras de insectos, algo de agua siempre va bien El bañador y una toalla o pareo para secarte después del baño. Es buena opción llevar máscara de bucear para apreciar mejor el lugar.

LA LEY DEL BUEN CENOTERO: para evitar contaminar la delicada agua de los cenotes no uses cremas corporales, ni protectores, ni repelentes antes de entrar en ellos. No te cuelgues de las raíces de los árboles ni toques las estalactitas ni hagas ninguna otra idiotez que dañe el lugar.

CARACTERÍSTICAS DEL CENOTE:  los dos cenotes semiabiertos son aptos para bucear y nadar. Tanimax tiene 75 metros profundidad y Calcuch 20.

ALOJAMIENTO: encuentras cómodas cabañas mayas regentadas por familias de la comunidad en Sabacché

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